De qué se trata

Se trata de escribir bien. Así de simple. O mejor: se trata de conocer las normas que rigen el uso del español, para transgredirlas deliberadamente y no por ignorancia. Y se trata, también, de llenar los agujeros que nos ha dejado la educación media con información que nos resulte útil y significativa. 
Un mundo con menos faltas de ortografía, con menos atrocidades gramaticales, tiene que ser necesariamente un mundo mejor.