9.2.12

De hundimientos y hendiduras (?)


Esta mañana, mientras me distraía para no trabajar (?), noté que algunos de mis contactos de Facebook estaban haciendo circular la imagen que pueden ver ahí, más arriba. Sí, Ernesto, esa. Prestá atención y dejá de tocar la pantalla con el dedo índice de una buena vez. Decía, lo primero que llamó mi atención fue que la palabra cáncer no tuviera tilde. Bueno, ponele que justo no se dieron cuenta. Sin embargo, cuando mis ojos intentaron pasarle el resto de la información que estaban captando a mi pobre cerebro, las sinapsis empezaron a fallar. En ese preciso momento, me di cuenta de que algo terrible le había ocurrido a esta gente: ¡Les habían robado las haches y las tildes! Por el amor de Buddha, que alguien les haga el favor de hacer la denuncia. Porque eso es lo que debe haber pasado, ¿no? Porque no puede ser que alguien diseñe estas cosas y no se moleste en chequear que esté bien escrito, para que sea comprensible, ¿no? No son 3 millones de palabras, son 23, si no contamos las preposiciones. O sea: es una tarea perfectamente posible. Si no la llevaron a cabo, será que les robaron y no se dieron cuenta.
¿Cómo puede alguien confiar en la utilidad, en la veracidad de cierta información si quien la ha elaborado no puede escribirla en español? Algunos me dirán que lo importante es lo que dice, no cómo lo dice. Perfecto, veamos entonces qué dice:
1. El título es '12 síntomas del cancer de mama': Bien, las tildes funcionaban, no hay excusa. Si cáncer no tiene tilde, no es cáncer. Quizás sea alguna enfermedad nueva (?). Siguiendo la lógica de 'poné las tildes a voluntad', en 'mama' podría leer tanto 'mama' como 'mamá'. Estoy confundida.
2. 'Endidura' no es una palabra en español. Sí lo es 'hendidura'. Quizás el teclado no tenía haches, puesto que a 'hundimiento' también le falta. Pero si seguimos mirando, 'hueco' tiene ahí su hache. ¿Entonces?
3. 'Erocion' tampoco es una palabra en español. Suponemos, entonces, que quisieron decir 'erosión'. Seamos buenos y supongamos.
4. 'Piel' no lleva tilde, porque es monosílabo. Ya hablamos de eso, no me hagan repetir las cosas 80 veces, diría mi madre. De todos modos, aquí está escrita con y sin tilde, por las dudas, ¿no?

En fin, un horror. Ya teníamos el horror suficiente con el cáncer mismo, ¿había que agregarle esto? Se supone que quien hace estas cosas pretende comunicar algo. La comunicación es, fundamentalmente, una negociación. Si quien recibe esto tiene muchas ganas de colaborar, buenísimo. Pero no podemos seguir negociando estas cosas. ¿Cuánto puede llevar buscar esas cuatro o cinco palabras en el diccionario? ¿2 minutos, si entre palabra y palabra se ceban un mate?
Me desmayo de ira. Ustedes, no. No se desmayen y traten de encontrar al autor (?) y llévenle un diccionario. Yo lo haría de mil amores si estas cosas no fueran letales para mi hipocondría (?). Desde ya, muchas gracias.

6.2.12

Poneme los dos puntos


Quizás como su primo (?) el punto y coma [;], los dos puntos [:] no gozan de gran popularidad. ¿Por qué? Vaya uno a saber. Con los útiles que son, no me explico por qué la gente no los usa todo el tiempo. De todos modos, eso de usarlos todo el tiempo es relativo, tampoco es cuestión de hacer abuso de ellos (?).
Según la RAE, los dos puntos [:] se utilizan para detener el discurso y llamar la atención sobre lo que sigue. Teniendo en cuenta esto, los dos puntos se usan en los siguientes casos:

1. Enumeraciones: después de anunciar una enumeración (a) y para cerrarla (b). Por ejemplo:

(a) Ernesto colocó en su valija: dos pulóveres con manchas de grasa, un pantalón que le queda chico y un par de medias con agujeros.

(b) Ropa sucia, revistas viejas y un hámster embalsamado: ese era todo el equipaje de Ernesto.

2. Antes de una cita textual. Por ejemplo:

Ernesto dijo: "Un hámster embalsamado es fundamental para recordar todo el tiempo lo efímero de la existencia".

3. Después de las fórmulas de saludo en cartas y documentos. Por ejemplo:

Estimado Mequetrefe:
                                 Te escribo esta nota para informarte que la parte de abajo de la mesa no es, bajo ninguna circunstancia, un repositorio para tus mucosidades. En otro orden de cosas...

4. Conexión de oraciones o proposiciones que expresan:

a) una relación causa-efecto.

Ernesto empacó sólo ropa sucia: cuando llegó al hotel, no tenía qué ponerse.

b) conclusión o resumen de la proposición anterior.

Sacaron el empapelado roñoso que todavía permanecía desgarrado en las paredes, lijaron, taparon agujeros con enduido: trabajaron todo el día para que la habitación quedara más o menos habitable.

c) verificación o explicación de la proposición anterior.

A veces, es necesario aplicar castigos ligeramente extremos: una pequeña lobotomía, un antorchazo certero pueden ser muy útiles a la hora de ubicar desubicaditos.

5. Separar un ejemplo del resto de la oración: 

Hay compañeros de viajes nefastos: los Ernestos, que jamás dejan su impresentabilidad en casa y la llevan a todas partes.

Bueno, ahora no tienen excusas: usen los dos puntos y sean felices (?). De nada.