28.10.11

Gramática política (?)

Y seguimos con los políticos, porque no nos dan tregua. Hace unos días, un lector de LPG me escribió porque tenía una duda. Quería saber si el título del libro que aparece en la fotografía estaba bien o estaba mal. Él consideraba que estaba mal, pero nunca está de más preguntar, ¿no? Si bien yo respondí la consulta de inmediato (?), antes de escribir este post, me puse a buscar algún sustento que no fuera mi propio conocimiento (?). Y no lo encontré. Así que les voy a dar mi explicación sobre el tema y si alguien encuentra por ahí otra cosa, me avisa y lo charlamos (?), que para eso está el lenguaje.
Veamos. El título del libro en cuestión es:

Es hora que me escuchen

Y lo que nos hace ruido no son, precisamente, las palabras del que quiere que lo escuchen. Lo que nos hace ruido es que ahí falta algo: la preposición 'de'.
La estructura 'es hora de + infinitivo + (objeto)' ('es hora de hacer algo', ponele) es de uso común en nuestro idioma. También la estructura 'es hora de + proposición incluida sustantiva' ('es hora de que sarasa sarasa', ponele). Cómo siendo tan común nadie se dio cuenta de que sonaba horriblemente, jamás lo sabremos. Además, si lo pensamos un poco, 'es hora hacer algo', por ejemplo, no tiene sentido: la preposición 'de', en ese caso, es necesaria puesto que es el elemento que permite conectar ambas subestructuras. Veamos algunos ejemplos:

Es hora de dejar de talar árboles para imprimir textos mal escritos.
Es hora de que me permitan usar un soplete para solucionar conflictos.
Es hora de no pijotear y de pagarle a los correctores, que son personas que también tienen que comer y para el alquiler y esas cosas.

Bien. Es todo por hoy (?). Por ahí vi que me están reclamando (?) el post sobre el uso de los dos puntos. Ya va a llegar. No me presionen, que me angustio (?). O presiónenme y páguenme el psicólogo, ustedes eligen.
De nada. Si lo ven (?) a Duhalde, avísenle. Todo sea por proteger la lengua.

21.10.11

Bótenlos pero no los voten

En la campaña televisiva de un candidato que no voy a nombrar, nos aseguraban que, de ganar (?), todos los *bonaerences iban a tener su propia netbook. Ojo, que lo que parece simple y llana bestialidad puede ocultar una potente estrategia de engaño: como los *bonaerences son seres imaginarios, cuando no cumplieran sus promesas, los habitantes de la provincia de Buenos Aires no tendrían de qué quejarse, puesto que ellos son, en realidad, bonaerenses.
Cosas que pasan (?).