25.3.11

Un sol para Rododendro (fábula ortográfica)

Imaginemos que un extraterrestre (un marciano, ponele) está tratando de aprender español. Ya maneja los rudimentos básicos de la gramática y conoce muchas palabras. Empieza a navegar por la web y se encuentra con esto:

ola como estan beo que
discutiendo sobre temas brabos les boy a quitar poco tiempo lo ultimo que use yo fue una mescla de tierra refractaria con carbon y miel para el filo y tierra refractaria con miel para el lomo asegurence de que no aya grasitud en la oja ojo con el manoseo de la hoja
una marca de un dedo ace que corra riesgo de rotura
bueno que tengan suerte gracias

Nuestro marciano (vamos a bautizarlo para no ser desalmados: llamémoslo Rododendro) acude al diccionario, porque percibe que no comprende el uso de ciertas palabras en ese contexto. Rododendro busca y busca y termina parafraseando el mensaje del siguiente modo:

'Onda de gran amplitud que se forma en la superficie de las aguas' ¿Cómo están? Beo (palabra desconocida: ¿bio? ¿veo?) que discutiendo sobre temas brabos (palabra desconocida: ¿blavos? ¿bravos? ¿temas 'de color compuesto de blanco y pardo, o algo bermejo' o 'ásperos, incultos, fragosos' o 'enojados, enfadados, violentos'). Les boy (palabra en inglés: chico, muchacho) a quitar poco tiempo. Lo ultimo (primera persona del presente del modo indicativo: dar fin a algo, acabarlo) que use (¿use él o usé?) yo fue una mescla (¿mezcla?) de tierra refractaria con carbón y miel para el filo y tierra refractaria con miel para el lomo. Asegurense [¿?] de que no 'persona encargada en las casas principales de custodiar niños o jóvenes y de cuidar de su crianza y educación' grasitud en la hoja [¿?]. 'Órgano de la vista en el hombre y en los animales' con el manoseo de la hoja. Una marca de dedo ace (palabra en inglés: as) que corra riesgo de rotura. Bueno, que tengan suerte. Gracias.

Agradezcamos que el pobre Rododendro ha aprendido ciertas estrategias metalingüísticas y que puede detectar palabras en otros idiomas terrícolas, porque si no, no hubiera entendido nada. Pobrecito.

Moraleja: No escribas como el herrero del mensaje, pequeño saltamontes hispanohablante, si quieres ser comprendido por los saltamontes que te rodean. Ve en paz y con el diccionario bajo las patas.

22.3.11

'Presidente' o 'Presidenta': esa es la cuestión

Hemos hablado oportunamente de los participios. Hoy vamos a ver una de sus variantes, que es el 'participio activo'. Como los otros participios, el activo también es un derivado verbal, pero no termina en -ado o en -ido, sino en -nte y se utiliza para denotar la capacidad de un sujeto de realizar la acción que expresa el verbo del que deriva. Muchos de ellos funcionan como adjetivos y son considerados como tales (por ejemplo: alarmante); otros, como sustantivos (cantante, estudiante, presidente); y otros, se han cristalizado como preposiciones (durante, mediante). Veamos algunos ejemplos:

El nivel de imbecilidad que alcanzan hoy en día ciertos sujetos es alarmante.
Resulta alarmante la cantidad de bobitos que pululan por el orbe.
La implementación del castigo por antorcha debiera ser permanente.
Me consiguió un permiso permanente para defenderme propinando sopapos correctivos.

Como puede verse, 'alarmante' se vincula, en el primer caso, a un sustantivo masculino (nivel) y, en el segundo, a uno femenino (cantidad) sin variar su forma. Lo mismo sucede con 'permanente'. De esto, colegimos que la marca de género en estas palabras no está en la palabra en sí, sino que viene dada por el artículo o por algún otro elemento del contexto. Por ejemplo:

El presidente comió milanesas napolitanas en un bodegón de barrio.
La presidente pasea con su perro en el jardín.

Gramaticalmente, no habría motivos para decir 'presidenta'. Mucho se ha hablado de esto en muchísimos lugares. Sin embargo, si buscamos 'presidenta' en el diccionario de la RAE, encontraremos las siguientes acepciones:
1. Mujer que preside.
2. Presidente (cabeza de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc.).
3. Presidente (jefa del Estado).
4. (coloq.) Mujer del presidente.

Esto probaría cómo el uso frecuente de ciertos términos por parte de los hablantes (otro participio activo, ya que estamos) termina modificando en forma concreta la lengua. Ahora, supongamos que al buscar 'presidenta' en el diccionario, no hubiéramos encontrado nada. ¿Eso invalidaría su uso? Algunos sostendrán que sí. Yo, en cambio, sostengo que no: si la palabra no existiera y una mujer presidente la usara para referirse a sí misma, habría que interpretar allí alguna otra intención que excedería el marco riguroso de la gramática.
Algunos transgreden las normas por bestialidad; otros, adrede. Entrenemos la mirada para distinguir esas transgresiones y no compremos cobayos parlanchines.
De nada.

18.3.11

LPG responde [2]

Un curioso lector de este blog me ha pedido que tratáramos dos temas que lo desvelan [?]: el uso de delante/ adelante y el de tras/ detrás y atrás. A eso vamos.

Delante/ adelante

La cuestión del uso de este par de adverbios es similar a la que hemos visto aquí respecto del uso de 'donde' y 'adonde', así que vamos a pegarle una refrescada. Tanto delante como adelante son adverbios que dan la idea de que algo está en la parte anterior o enfrente de cierto punto de referencia (por ejemplo, del mismo hablante). La diferencia fundamental de uso entre ambos es que adelante significa, en realidad, 'hacia delante' y se utiliza, entonces, con verbos de movimiento. Por ejemplo:

Se metió un dedo en la nariz y extrajo sus mocos sin pudor, delante de mis ojos.
Di un paso adelante y le propiné un sopapo correctivo.

Adelante, asimismo, puede significar 'más allá' y junto con una preposición, puede denotar futuro. Veamos:

No podemos ir adelante porque hay una horda de viejas con bastones cerrando el paso.

De aquí en adelante, todo desubicado será condenado a danzar desnudo en las plazas públicas.

Tras/ detrás / atrás

A diferencia de detrás y de atrás, que son adverbios, tras es una preposición ('Faaaa, qué diferencia', pensarán ustedes. Lo sé.) que da la idea de posterioridad (tanto de lugar, como de tiempo). Como es una preposición, debemos recordar que no se usa sola en su alma, sino que siempre encabeza un complemento, cosa que no sucede con los otros dos, que pueden funcionar solos (¿Vieron que sí había diferencia?). Además, tras puede significar 'en busca o seguimiento de' o 'fuera de esto, además'. Veamos:

Se ocultaron tras las antorchas y pensaron que no los veíamos. Pobrecitos.
Iban tras la pista de la malévola vieja ventajera.
Tras de ser idiota, no se calla ni un minuto.

Detrás denota que algo está en la parte posterior de cierto punto de referencia. Por ejemplo:

Permanecían detrás de sus mostradores y nos mostraban sus dientes de empleados públicos.

Atrás también puede utilizarse de ese modo, pero además puede usarse para referirse: 1) hacia algo que está a espaldas del hablante, 2) a algo que está en el fondo de un lugar y 3) al tiempo pasado. Veamos:
Permanecieron atrás de sus mostradores.
No lo vi, porque el pérfido estaba atrás (de mí).
Los que están atrás son los que parlotean incansablemente.
Tiempo atrás, yo creía en las bondades de la humanidad.

Como puede verse, hay usos que se superponen y otros usos cuya explicación es un tanto vaga. Bueno, hay cuestiones de la lengua que son así. Aceptarlo sin rasgarse las vestiduras es signo de salud. Vayan por la sombra y hagan un uso responsable de la lengua, en todo sentido.

9.3.11

Cuestión de tiempo

Veamos el siguiente ejemplo:

*Hace tres días atrás, Ernesto fue pateado en la ingle por colarse en la fila del banco.

¿Cuál es el problema en esta frase? En apariencia, no hay ningún problema: está muy bien que Ernesto reciba su merecido si intenta comportarse como una vieja ventajera. El problema está, sin embargo, en la forma en la que hemos expresado la referencia temporal.
'Hace tres días' ya da, por sí misma, idea de pasado. Si agregamos el 'atrás' estamos incurriendo en una redundancia que, como tal, resulta innecesaria. La frase, entonces, debería reformularse del siguiente modo:

Hace tres días, Ernesto fue pateado en la ingle por colarse en la fila del banco.
o bien
Tres días atrás, Ernesto fue pateado en la ingle por colarse en la fila del banco.

Si prestan atención a lo que dice la gente, verán que la expresión 'hace + x tiempo + atrás' es tan común que ni siquiera percibimos ya la redundancia. Por favor, no lo repitan más porque las obras sociales no cubren el tratamiento de úlceras de tímpano causadas por los horrores gramaticales de cada día.
De nada.

4.3.11

Los verboides (*) no son verbos

El título de este post parece una obviedad pero, dado el uso que la gente hace de los verboides, no lo es. Los verboides son, como su nombre lo indica (el sufijo -oide significa 'falso'), falsos verbos. Esto quiere decir que parecen verbos -reciben, de hecho, los modificadores del verbo- pero se comportan sintácticamente como otras clases de palabras. Dicho en otros términos, se trata de formas no personales que los verbos pueden adoptar. Y ahí está la clave: sólo los verbos, como clase de palabras, tienen un accidente gramatical llamado persona (que puede ser: primera, segunda o tercera); si no la tienen, NO son verbos.
Existen tres clases de verboides: los infinitivos, los participios y los gerundios. Veamos:
- Los infinitivos son los que renocemos por la terminación -r, unida, de acuerdo con la conjugación a la que pertenezcan, a una vocal que puede ser -a-, -e- o -i-. Dicho en criollo: -ar, -er, -ir. Además de recibir los mismos modificadores que los verbos (objetos, circunstanciales), el infinitivo funciona como un sustantivo en la oración. Por ejemplo:

Apalear duendes es mucho más fácil que capturarlos.

El verbo de la oración es 'es'. 'Apalear duendes' es el sujeto de esa oración. 'Apalear' es el núcleo de ese sujeto y 'duendes', su objeto directo. Veremos el temita de 'capturarlos' en un próximo post.

-Los participios son los que reconocemos por las terminaciones -ado (primera conjugación) e -ido (segunda y tercera conjugación). Los participios pueden recibir todos los modificadores de los verbos, pero funcionan como adjetivos en las oraciones. Al funcionar como adjetivos, tienen sus accidentes, es decir, varían en género y en número. Son los que utilizamos, también, para construir las formas compuestas de los verbos (he mutilado; habían brincado). Por ejemplo:

Anacleta será reventada, pero Archibaldo es paspado.

'Reventada' y 'paspado' son las formas adjetivas de los verbos 'reventar' y 'paspar', respectivamente. Funcionan en esa oración como predicativos subjetivos obligatorios, es decir, como, adjetivos y concuerdan en género y en número con el sustantivo al que modifican (aquí son dos: Anacleta y Archibaldo. Salúdenlos.)

- Los gerundios terminan en -ando (primera conjugación) y -endo (segunda y tercera conjugación). Como los otros, reciben los modificadores del verbo, pero se comportan como adverbios en las oraciones. Por ejemplo:

Sabiendo que es un idiota, trajimos garrotes, por si no quería entender por las "buenas".

El verbo en esta oración es 'trajimos'. 'Sabiendo' encabeza una construcción circunstancial y NO funciona como verbo. ¿En qué persona está conjugado 'sabiendo'? EN NINGUNA, ¿se entiende? Por eso, no podríamos (o sea, sí podemos, pero está MAL) poner un punto después de 'idiota', porque la frase carecería de sentido.

Como introducción al tema, es suficiente. Más adelante, veremos los errores más comunes en el uso de estos falsos verbos, cosa que sería muy complicada de hacer si no tuviéramos claras estas cuestiones básicas. No se quejen, que hace unos cuantos días que no vienen a clase [?].

(*) En la actualidad, lo que aprendimos en la primaria como 'verboides' se denominan 'formas no personales de los verbos'. Pero el término 'verboide' tiene más gusto a infancia, así que voy a llamarlos de ese modo.