27.2.11

Nuevo servicio en LPG


LPG se complace en presentar un nuevo servicio para el usuario de la lengua española: la traducción bestiainfame-español, español-bestiainfame.
El mensaje que el animal (ojo, no el perrito de la foto sino el analfabeto unineuronal que tipeó esos simulacros de enunciados) quiso transmitir podría traducirse al español del siguiente modo (alteramos, para ello, el orden de los twitts, con el objeto de que resulten comprensibles):

Jejeje (N.del T: jamás sabremos a qué vienen estas onomatopeyas de risa al comienzo de los enunciados, pero aparecen en el original).
Soy Ale. Es buenísimo (en rigor es 'bonísimo', pero 'buenísimo' resulta aceptable en función de su frecuencia de uso) que una perra tenga Twitter, como lo tiene Kimba, que seguro va a ser muy famosa. Nos comentaron que, afuera, tiene dueño y que se quiere dar a conocer. Está adiestrada para actuar.

Y seguro que si la ponen frente al teclado, escribe mejor que todos los que están dentro de la casa de Gran Hermano. Tengamos miedo. Mucho.

26.2.11

Escrache gramatical [2]

Galería comercial, calle Mitre. San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina.

Hola, Bariloche. Los monosílabos no llevan tilde. 'Pies' es un monosílabo porque las vocales 'ie' se unen en diptongo. De nada.

24.2.11

Rapiditos [4]

Los verbos de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple del modo indicativo no terminan en -S. Así de simple. Dejen de repetirlo porque no me va a alcanzar la vida para propinarles sopapos correctivos a todos los que dicen cosas como: ¿Fuistes al supermercado? ¿Te comistes el pedazo de torta que quedaba en la heladera? ¿Sacastes la basura?
Para los que, de nuevo, no prestaban atención en la primaria, aquí va la conjugación completa del pretérito perfecto simple del modo indicativo. Vamos a utilizar 'matar' como verbo modelo.

Yo maté
Tú MATASTE
(Vos, para nosotros, los que hablamos el dialecto rioplatense)
Él mató

Nosotros matamos
Vosotros matasteis
Ellos mataron

22.2.11

Rapiditos [3]

El ejemplo de la vida misma [?] que les traigo hoy está plagado de animaladas. Sin embargo, vamos a concentrarnos solamente en la frase subrayada: 'me gustó [debería decir] solo la remerita, la cual yo la hubiera combinado..."
Usar 'la cual' como subordinante siempre trae problemas, porque la gente tiende a utilizarlo indiscriminadamente. Para evitar estos inconvenientes, subordinen con 'que' y listo el pollo. Sin embargo, aquí el problema es otro: la bestia infame que osó escribir 'la cual' no percibió que ese subordinante está reemplazando por sí mismo 'remerita'. Entonces, para reforzar su animalidad, no tuvo mejor idea que duplicar el objeto, utilizando el pronombre 'la'. La frase debería haber sido: 'me gustó la remerita, que yo hubiera combinado..."
Si van a dejar comentarios con críticas destructivas, estaría bueno que los redactaran bien. No todo el mundo debería tener acceso irrestricto a un teclado, se me ocurre.

19.2.11

Talibanes de las comillas

El uso de las comillas es un tema por demás escabroso. Es probable que a más de uno le parezca una perejilada suprema, pero cuando vean las implicancias del asunto, otro gallo va a cantar [?] en este blog. Hagamos un repasito breve, porque siempre hay algún caído del catre. Según la RAE, las comillas se utilizan para:
1. Reproducir citas textuales de cualquier extensión.
Ejemplo: Ernesto dijo: "Me duele tanto la ciática que parece que me hubieran pateado veinte hipopótamos en celo".
2. Indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar o de otra lengua.
Ejemplos: Indignado, lo mandó a la "concha" de su madre. / Comete un "cupcake" y callate.
3. Indicar ironía o sentido especial.
Ejemplo: Las canciones de Arjona son "profundas".
Asimismo, cuando en un texto se comenta o se trata una palabra en particular o se aclara su significado, se aísla esa palabra escribiéndola entre comillas.
Ejemplo: "Antorchear" significa ajusticiar a un sujeto mediante la propinación de un antorchazo.
Ahora bien, los encargados de escribir las pizarras promocionales en los bares y restaurantes, por ejemplo, se comportan como verdaderos talibanes de las comillas y son capaces de escribir cosas como esta:

Pollo con salsa de rúcula + Papas españolas + "Bebida" $ XX

En ese enunciado, 'bebida' no parece ser una cita textual, ni se trata de una palabra utilizada impropiamente, ni de otra lengua y mucho menos se está aclarando su significado. Ergo, como usuaria competente de la lengua, me veo obligada a suponer que se trata del tercer caso de uso de las comillas, es decir, para indicar ironía. Si me siento en ese restaurante y pido ese menú, bien podrían servirme un vaso lleno de orina del mozo, de agua del inodoro o de pis de gato, sin que yo pudiera sentirme estafada puesto que, desde la pizarra, se ponía en duda el carácter de 'bebida' del líquido en cuestión.
En realidad, el que escribe algo así está haciendo un uso nefasto de las comillas porque cree que la función de esas marcas consiste en resaltar cualquier cosa. Si querés resaltar algo, subrayalo, escribilo con otro color o en mayúsculas [ojo, este es el último recurso], pero no uses comillas a mansalva porque se presta a potenciales estafas.
Así que, ahora no hay excusas [?]: antes de poner comillas, piénsenlo bien, no vaya a ser que justo lo hagan el día en el que yo decida cumplir mi fantasía de salir a cortar falanges para ajusticiar a los profanadores del idioma.

16.2.11

Los puntos suspensivos

Vamos a revisar hoy el uso de los puntos suspensivos. Como su nombre lo indica, los puntos suspensivos suponen una interrupción de la frase o un final impreciso. Cuando se ponen al final de una oración, la siguiente empieza con mayúsculas y cuando se utilizan en medio de una frase, se continúa con minúsculas. De aquí se desprende el carácter ligeramente esquizofrénico de los puntos suspensivos, que a veces se comportan como el punto y otras, como la coma. Pero ¿quiénes somos nosotros para juzgar a los pobres puntos suspensivos? ¿Eh?
Según la RAE, los puntos suspensivos se utilizan en los siguientes casos:
1. Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera.
Ejemplo: Para ajusticiar profanadores del idioma deben traer: fósforos, querosene, sopletes, antorchitas, buena voluntad...
2. Cuando se quiere expresar en la frase un momento de duda, temor o vacilación.
Ejemplo: No sé cómo decirte esto, Ernesto... pero tu mera existencia me da ganas de morirme.
3. Para dejar un enunciado incompleto, en suspenso.
Ejemplo: Si tuviéramos sólo dos minutos de impunidad...
4. Cuando se reproduce una cita textual, sentencia o refrán, omitiendo una parte.
Ejemplo: "Los encargados de los jardines caminan portando sus antorchas de pino bien levantadas..." [*]
Asimismo, se escriben puntos suspensivos dentro de paréntesis o de corchetes cuando al transcribir literalmente un texto se omite una parte de él.
Ejemplo: "Los encargados de los jardines caminan portando sus antorchas de pino bien levantadas [...] por eso las puntas de las antorchas están siempre a punto de golpear en las cosas" [*]
Ahora, escuchame bien: los puntos suspensivos son TRES [sí, te estoy gritando]; no son cinco, ni seis, ni toda una línea llena de puntitos, ¿entendiste? Vos ponés tres puntitos y ya queda claro que hay, en ese momento de la frase, una interrupción, una vacilación. Si ponés más puntos, no estás indicando nada más que tu ignorancia galopante y tu necesidad absurda de hacerte el creativo. Date cuenta.
Yo utilizaría como regla general la siguiente: si no sabés cómo se usa determinado signo de puntuación y te da fiaca averiguarlo, no lo uses. Así de simple. Si esta regla general se enseñara en las escuelas, habría menos brutalidad esparcida por el mundo y nuestros ojitos no andarían con ganas de inmolarse cada diez minutos.

[*] Sei Shonagon (2006). El libro de la almohada. Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires.

14.2.11

¿'De que' o 'que'?

Yo sé, estimado lector, que cada vez que tenés que decir 'de que' en una frase, te corre un sudor frío por la espalda. ¿Irá? ¿No irá? ¿Estaré usándolo mal? ¿Van a pensar todos que soy un bruto o un futbolista frustrado si digo 'pienso de que...'? Sí, claro que van a pensar eso, pero no sudes más: en este breve post están las respuestas a todos tus problemas gramaticales [los otros, charlalos con un terapeuta, que yo no puedo con todo]. Hoy les voy a ahorrar todas las explicaciones y les voy a pasar una receta didáctica [?] y sencilla que les permitirá discernir rápidamente cuándo es adecuado usar el 'de que' y cuando no. Tomemos una frase modelo:

Pienso de que/ que las viejas ventajeras deben ser castigadas in situ.

¿Cómo determinar si va o no la preposición 'de' en ese caso? Es realmente muy simple: en sus mentes, reemplazan el 'que' por el término 'algo' y la pertinencia del 'de' salta a la vista [?] por sí misma. Probemos: Pienso de algo vs. Pienso algo. Está claro que uno piensa algo, no 'de algo', ¿no? Si la frase, entonces, se construye sólo con 'algo', no debe usarse la preposición. Nuestra frase modelo queda del siguiente modo:

Pienso que las viejas ventajeras deben ser castigadas in situ.

Ahora, probemos con una frase más compleja:

Me acuerdo de que/ que me dijo de que/ que tenía sueños horrendos con un duende maléfico que cantaba como Frank Sinatra.

En el caso de 'me acuerdo', parece adecuado decir 'me acuerdo de algo' [ojo, no confundir con 'recuerdo' que siempre es 'recuerdo algo', o sea, sin 'de']. En el caso de 'dijo', en cambio, es claro que no se dice 'de algo' sino que se dice 'algo'. La frase queda del siguiente modo:

Me acuerdo de que me dijo que tenía sueños horrendos con un duende maléfico que cantaba como Frank Sinatra.

Y así operan con cada frase que les genere alguna duda. Es cierto que algunos verbos o algunos usos de los verbos admiten las dos formas [de que/ que]: elijan la que más les guste y disfruten la posibilidad de ser libres que la lengua les ha dado en esos casos.
Vayan por la sombra y, ante cualquier duda, pregunten: siempre es mejor preguntar que andar por la vida con el 'de que' desubicado en la punta de la lengua.

12.2.11

Poniendo las tildes [2]

Aquí hemos visto las cuestiones más básicas acerca del uso de la tilde. Dijimos allí que los monosílabos, por regla general, NO llevan tilde porque, si tenés una sola sílaba es más que obvio que es esa la que recibirá el acento. Palabras como 'vio', 'dio' (*) o 'fe', entonces, no llevan tilde, aunque otrora lo llevaban. Sin embargo, hay ciertos monosílabos que llevan tilde con valor diacrítico: es decir, la llevan para distinguir significados. Por ejemplo:

Te voy a escupir un ojo / ¿Yiya envenaba el ?
Pobrecita, cree que puede cantar en si / Si sigue cantando, vamos a tener que sacrificarla / No tiene conciencia de / , quiero golpearla hasta desfallecer.
El cobayo de Juan se alimentó de su riñón / Quiero que me todo su dinero.

Te
es el pronombre personal; es la infusión. Si puede ser la nota musical o el encabezador de un período condicional; puede ser el pronombre personal o una afirmación. De es la preposición; es el imperativo de tercera persona del verbo 'dar. ¿Está claro?
¿Pueden dar otros ejemplos?

(*) Hola, te hablo a vos que no prestabas atención en la escuela primaria. Me imagino que no debo recordarte que 'vio' y 'dio' tienen una sola sílaba porque sus vocales forman diptongos, ¿no? Un diptongo es la unión de dos vocales en una misma sílaba. Para permanecer unidas, esas vocales deben ser: abierta + cerrada; cerrada + abierta; cerrada + cerrada. Si son dos abiertas, se separan. Obvio. Y si la cerrada recibe tilde (como en 'día'), se hace fuerte, ergo, también se separan. Como te veo la cara, te voy a hacer el inmenso favor de recordarte que las abiertas (fuertes) son: 'a, e, o' y las cerradas (débiles): 'i, u'. De nada.

11.2.11

Escrache gramatical

Marcela Calderón, una ciudadana ilustre de esta patria, ha puesto en riesgo su vida [?] para hacernos llegar este testimonio, que escuchó hoy en la radio de su auto.
El secretario de prensa de la Obra Social de Trabajadores Rurales dijo:

"Nosotros tenemos un sistema sistematizado en la cual... en la cual las cosas funcionan"

Funcionarán bien los sistemas sistematizados, lo que no funciona bien, parece, es la educación primaria. Recomiendo, en estos casos, obligar al imputado a hacerse buches con tinta hasta que la lengua se le ponga negra, mientras se le golpea la frente con el último manual de gramática de la RAE. Si los síntomas persisten, cualquier tomo del diccionario puede ser utilizado como supositorio. Consulte a su médico ante cualquier duda.

10.2.11

No duplicarás el objeto directo en vano

"A la tarea me la comió el perro", escribió alguien en un comentario de este mismísimo blog. Con su autorización, voy a utilizar este ejemplo tomado de la vida misma para que veamos una cuestión que, personalmente, me enardece: la duplicación del objeto directo en el texto escrito.
Veamos la estructura de la frase:

1[A la tarea] 2[me] 1[la] comió 3[el perro]

El verbo de la frase es 'comió'; el sujeto gramatical es 'el perro'. 'La tarea' es el objeto directo del verbo comer: ¿qué comió el perro? 'La tarea'. El orden normal de los elementos de la frase sería: sujeto + verbo + objeto. O sea: El perro (se) comió la tarea. Ahora bien, la frase que tomamos como ejemplo reproduce por escrito una forma de uso común en la oralidad: 1-Objeto directo, 2-Objeto indirecto, 1-Objeto directo, verbo, 3-sujeto. Como la hablante puso el objeto directo en primer término, se vio obligada a duplicarlo con el uso del pronombre 'la'. Eso, por escrito, es un horror, dado que el único objeto/complemento de este tipo que puede aparecer duplicado es el indirecto (Por ejemplo: Le di una moneda al chico).
Ahora bien, existe un fenómeno que es el de la topicalización: los hablantes tienden a poner en primer término aquel elemento sobre el que quieren llamar la atención. Entonces, si quiero poner 'la tarea' en primer lugar DEBO poner alguna marca que indique que he roto adrede el orden habitual de los elementos de la oración. Ese elemento es, como bien hemos visto aquí, la coma. La frase quedaría del siguiente modo:

*A la tarea, me la comió el perro.

Sin embargo, la frase sigue teniendo un problemita: los objetos directos no se encabezan con la preposición 'a', salvo que su contenido haga referencia a un objeto animado. 'La tarea', hasta donde yo sé, no es un objeto que sea susceptible de tener esa cualidad. La frase topicalizada debería ser, entonces:

La tarea, me la comió el perro.

Todavía tenemos que lidiar con una cuestión: el uso del pronombre 'me'. Tenemos, en la frase, un sujeto y un objeto directo, así que ese 'me' ocupa el rol del objeto indirecto: ¿a quién le comió la tarea el perro? A mí. Se trata de un uso poco feliz del objeto indirecto, que suena a 'el nene no me come'. La lengua nos ofrece otras opciones para transmitir la idea de a quién le pertenece la tarea: los pronombres posesivos, por ejemplo. Veamos:

El perro (se) comió mi tarea.
Mi tarea, (se) la comió el perro (si todavía te quedaron ganas de andar topicalizando).

He puesto el pronombre 'se' entre paréntesis porque su uso es opcional. Nos quedaría ver esa cuestión, pero la veremos en otro post, porque ya los veo bostezar en el fondo.
De nada.

8.2.11

Las comas, en su lugar

La coma (,) se utiliza para indicar una pausa breve que se produce dentro de un enunciado. Esta definición [?] es tan ambigua y confusa, que permite que cada usuario de la lengua crea que puede poner la coma donde se le cante. Y en un punto, es así: la puntuación es un sentimiento. Pero una cosa es transgredir una regla adrede, con una intención determinada, y otra es transgredirla por simple bestialidad. Según la RAE, la coma debe utilizarse para:
1. Separar elementos de una enumeración.
Ejemplo: Trajo: un soplete, fósforos, una iguana famélica, un martillo enorme y muchos clavos oxidados.
2. Separar elementos gramaticalmente equivalentes, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u.
Ejemplo: El gatito corrió como desaforado, revoleó su plato por el aire y me mordió los talones con furia. Los elementos equivalentes aquí son los verbos.
3. Aislar el vocativo del resto de la oración.
Ejemplo: Ernesto, usá bien las comas o te voy a aplicar un antorchazo en el ojo.
4. Separar aclaraciones o ampliaciones de lo dicho.
Ejemplo: Ernesto, el personaje que utilizamos para ejemplificar todo lo horrendo de la vida, es un ente de ficción.
5. Indicar omisión del verbo o de algún otro elemento.
Ejemplo: Algunos trajeron antorchitas; otros, lanzallamas.
6. Indicar que se ha invertido el orden regular de una oración.
Ejemplo: Con una sonrisa, ajustició al espónjido infame. [El orden regular de la oración sería: Ajustició al espónjido infame con una sonrisa].
Ahora bien, como puede verse, NO se utiliza coma para separar el sujeto y el predicado de una oración, ni se utiliza cada vez que VOS hacés una pausa. ¿Se entiende? La noción de 'pausa' no es subjetiva. Date cuenta.
Sin embargo, siempre hay por ahí algún espíritu rebelde que te dice: 'Yo pongo las comas donde se me canta. Ya sé que están mal, pero a mí me gustan". Como decíamos antes, la puntuación es un sentimiento: mientras sepas que la estás chingando, todo bien [?]. Ahora, ¿cuesta tanto poner las comas en su lugar? Recordemos que la coma, cuando no da vida, mata [*]. De nada.

Ahora, veamos si algún valiente se atreve a explicar el uso de la coma que aparece en el título de este post. Vamos, no sean tímidos.

[*] Parafraseado de un verso de Vicente Huidobro: El adjetivo, cuando no da vida, mata.

6.2.11

Poniendo las tildes [1]

Todas las palabras en español tienen acento. Eso quiere decir que, en todas las palabras, hay una sílaba que se pronuncia con mayor intensidad que las otras. A veces, ese acento se representa gráficamente. Esa representación gráfica es lo que conocemos como 'tilde'(*). El tema es saber cuándo una palabra lleva tilde y cuándo no. Mucha gente piensa que la tilde no importa, que total se entiende. A ellos les digo: NO, no se entiende de la misma manera, no sean bestias. En español, la tilde cambia el significado de una palabra. Eso solo debería ser justificación suficiente para que se dieran cuenta de su importancia.
Volvamos al acento. Las palabras se clasifican, entre tantos otros criterios, de acuerdo con la sílaba en la que recae el acento. A continuación, vamos a representar las sílabas de una palabra posible con números:
3 2 1

Son agudas las palabras que se acentúan en 1; graves, las que se acentúan en 2 y esdrújulas las que se acentúan en 3. Ahora bien, ¿cuándo llevan tilde? Muy simple:

- Las esdrújulas SIEMPRE llevan tilde. Por ejemplo: telenico, dico, brújula.
- Las graves llevan tilde cuando NO TERMINAN en -N, -S o -vocal o, dicho de otra manera: cuando terminan en cualquier consonante que no sea ni -N, ni -S. Por ejemplo: dem, árbol, caver; examen, tazas, casa.
- Las agudas llevan tilde solamente cuando terminan en -N, -S o -vocal. Por ejemplo: compás, canción, sa.

Así de sencillo. Por regla general, los monosílabos NO se tildan, ya que, al tener una sola sílaba, es más que obvio que el acento recae en ella. Sin embargo, hay excepciones en las que la tilde se utiliza para desambiguar significados. Más adelante veremos específicamente esta cuestión.
Si vos escribís en mayúsculas para no tener que lidiar con el temita de la tilde, ya mismo me veo en la obligación de decirte que no lo hagas más. No sólo porque parece que estás gritando y es completamente innecesario sino porque las mayúsculas también llevan tilde. Y no vengas a discutir sandeces, porque me pongo a llorar de desesperación.
En próximos post, seguiremos desovillando la madeja de la tildación, que todavía tiene mucho hilo. Mientras, les dejo un ejercicio, para los que andaban pidiendo tarea:

- Expliquen qué modificación produce la tilde en los siguientes grupos de palabras: medico/ médico; canto/ cantó; hábito/ habito/ habitó.

(*) La palabra 'tilde' admite el uso del artículo masculino (el) y del femenino (la) indistintamente. No nos pronunciaremos a favor de ninguno de los dos usos en particular, porque consideramos que cada palabra tiene derecho a hacer lo que tenga ganas en su tiempo libre. Si quiere travestirse, allá ella.



4.2.11

Posdata

A pedido de Bella, veremos hoy el uso correcto de la posdata. En la época del tintero [?], la posdata era una aclaración que se hacía 'después de la fecha' en una carta que ya había sido finalizada y firmada. Por ejemplo:
La Patria Gramatical, 2 de febrero de 1857

Estimado Eustaquio:
Hoy, los niños se han portado terriblemente. Me resulta tan imposible tolerarlos, que me he visto obligada a abandonarlos en el jardín. Cuando sean lo suficientemente hábiles como para abrir las puertas de la galería, tendrán el derecho de volver a habitar en la casa.

Atentamente,
Eulalia

PD: Ayer por la noche les he arrojado unos panes a través de la ventana para que no perezcan de inanición.

Como puede verse en el ejemplo, incluir esa actualización en el cuerpo de la carta obligaría a escribirla de nuevo. Tal era el sentido de la posdata. Lo que conocemos como post scriptum (PS, 'después de lo escrito') se utiliza de manera similar a la posdata: la diferencia es que lo que allí se consigne no debe ser necesariamente una actualización de contenido, puede tratarse sólo de una información que se agrega a la carta y que se ha olvidado en el transcurso de su escritura. Por ejemplo:
La Patria Gramatical, 10 de febrero de 1857

Estimada Eulalia:
No sólo eres una mala madre sino que, además, me importunas con tus niñerías en pleno campo de batalla. Sólo espero que una bayoneta me atraviese el pecho, con tal de no tener que volver a escucharte. Los niños te arrojarán piedras y se alimentarán de tu hígado si los tratas de ese modo.

Atentamente,
Eustaquio

PS: El Comandante quiere enviarme pronto a casa, porque soy un inútil, como tú bien sabes.

Y eso es todo, amigos. No hay más vueltas con la posdata. La próxima, veremos el uso de la tilde, que es un mal que nos aqueja a (casi) todos. De nada.

2.2.11

Rapiditos [2]

'Hay' es la forma impersonal del verbo 'haber'. Por ejemplo:
'Hay olor a gato muerto en el ascensor'
o
'Hay muchos rumores sobre la llegada del apocalipsis".

Como es impersonal, no tiene sujeto. Esto quiere decir que no importa si lo que sigue está en singular o en plural: el verbo NO cambia. ¿Está claro?
Lo mismo sucede cuando se utiliza esta forma del verbo en pasado. Miren y aprendan:
'Hubo un accidente en la ruta 2'
o
'Hubo protestas frente a la embajada de Pendorcho'.

Ahora, háganme el favor de avisarle a todos los periodistas que anuncian con total desparpajo cosas como: *'Hubieron protestas en tal lugar'. Si no quieren entender, que vuelvan a la primaria. Desde ya, muchas gracias.